jueves 22 de julio de 2010

A contratiempo

Carabelas de Colón,
todavía estáis a tiempo:
antes que el día os coja,
virad en redondo presto,

Presto.

Tirad de escotas y velas,
pegadle al timón un vuelco,
y de cara a la mañana,
desandad el derrotero,

Atrás, a contratiempo.

Mirad que ya os lo aviso,
mirad que os lo prevengo,
que vais a dar con un mundo
que se llama el Mundo Nuevo,

Nuevo.

Que va a hacer redondo el mundo,
como manda Ptolomeo
para que girando siga
desde lo mismo a lo mesmo.

Atrás, a contratiempo.

Por delante de la costa
cuelga un muro de silencio:
si lo rompéis, chocaréis
con terremotos de hierro

Hierro.

Agua irisada de grasas
y rompeolas de huesos;
de fruta de cabecitas
veréis los árboles llenos,

Atrás, a contratiempo.

¡A orza, a orza, palomas!
Huid a vela y a remo:
El mundo que vais a hacer,
Más os valiera no verlo,

Verlo.

Hay montes de cartón-piedra
ríos calientes de sebo,
arañas de veinte codos,
sierpes que vomitan fuego.

Atrás, a contratiempo.

Llueve azufre y llueve tinta
sobre selvas de cemento;
chillan colgados en jaulas
crías de monos sin pelo,

Pelo.

Los indios pata-de-goma
acorazados de acero,
por caminos de betún
ruedan rápidos y serios.

Atrás, a contratiempo.

Por las calles trepidantes
ruge el león del desierto;
por bóvedas de luz blanca
revuelan pájaros ciegos

Ciegos.

Hay un plátano gigante
en medio del cementerio,
que echa por hojas papeles
marcados de cifra y sello.

Atrás, a contratiempo

Sobre pirámides rotas
alzan altares de hielo,
y adoran un dios de plomo
de dientes de oro negros,

Negros.

Con sacrificios humanos
aplacan al Dios del Miedo
corazoncitos azules
sacan vivos de los pechos.

Atrás a contratiempo.

Trazan a tiros los barrios,
a escuadra parten los pueblos;
se juntan para estar solos,
se mueven para estar quietos,

Quietos.

Al avanzar a la muerte
allí lo llaman progreso;
por túneles y cañones
sopla enloquecido el Tiempo.

Atrás, a contratiempo.

Por eso, carabelitas
oíd, si podéis, consejo:
no hagáis historia; que sólo
lo que está escrito está hecho,

Hecho.

Con rumbo al sol que os nace,
id el mapa recogiendo;
por el Mar de los Sargazos
tornad a Palos, el puerto,

Atrás, a contratiempo.

Monjitas arrepentidas,
entrad en el astillero;
os desguacen armadores,
os coman salitre y muergos,

Muergos.

Dormid de velas caídas
al son de los salineros
y un día, de peregrinas,
id a la sierra subiendo,

Atrás, a contratiempo

Volved en Sierra de Gata
a crecer pinos y abetos,
criar hojas y resina
y hacerles burla a los vientos,

Vientos.

Allí el aire huele a vida;
se siente rodar el cielo;
y en las noches de verano
cantan grillos y jilgueros,

Atrás a contratiempo

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